La casa de papel. Temporada 3.

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El éxito que tuvieron la primera y segunda temporada, hicieron que sacaran una tercera, y pronto una cuarta.

Lo cierto es que tenía un trabajo difícil, mantener la esencia, y a la vez, innovar.

Y eso se ha conseguido de maravillas. Sí, soy fanática de la serie. Y de todas formas voy a decir que me gustaron más las dos primeras, pero esta tercera parte, cumple con creces lo que venía a hacer.

Ya desde los tráileres sabíamos que habían secuestrado a Río (uno de los integrantes de la banda) mientras estaba en una isla paradisiaca.

Ahora se venía la juntada de la banda para dar solución a este problema.

Lo cierto es que como decía el tráiler, lo iban a hacer a lo grande, y es que ahora encima, están forrados en plata por lo que eso ya no es un impedimento para ellos.

Lo bueno de todo, es que a ninguno le ha saltado la olla por los billetes, siguen con la misma esencia de siempre. Puede que, porque han tenido pérdidas más que significativas casi todos, y porque siguen con sus problemas y sus culpas. Algo muy bien retratado en esta tercera parte.

Y tenemos de nuevo el disfrute de ver a Berlín, no voy a adelantar mucho por si alguno aún no la vio. Aunque creo que a esta altura todos los seguidores de la serie se han visto ya los ocho capítulos que dura esta tercera parte.

Estamos ante una parte llena de roces, de amor, de venganza, de reproches, y de muchos juegos sucios de parte de la policía. Esto hace que no todo sea tan protocolar como la primera vez, y, además, que no todo este tan planeado ni por unos ni por otros. Lo que le da un toque más de adrenalina a la serie, que no podía (aquí es una de las razones donde digo que debía de cambiar) seguir con los mismos pasos que las anteriores. Por eso, algunas normas se saltan. En ambos bandos.

Con algunos personajes entrañables, con otros nuevos, que de a poco vamos conociendo, quizás lo que eche en falta es conocerlos un poco más, al menos a dos de ellos, porque Palermo sí que está muy bien desarrollado desde el guion y la actuación. Pero Bogotá, por ejemplo, podría haber tenido más líneas de diálogo y un poco más de protagonismo, a nivel humano. Que sí lo tiene como atracador. En lo suyo, que no voy a develar, y que es central para el plan.

Con nuevos personajes también en la parte de la policía, con menos escrúpulos, y mucha más jugada sucia, de las feas.

Y Arturo Roman, en un personaje tan decadente como interesantemente construido, que vive del odio, y que dará mucho juego, un poco de asco, y hasta mucha rabia y pena por partes iguales.

Una tercera parte más que digna, y que te deja con todas las ganas de ver lo que sigue.

Recomendadísima.

Que ropita se traen eh!

 

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