La oscuridad de los colores. Martín Blasco

El cine en la escuela
Los libros y yo. ¿Qué clase de lectora soy?

 

No soy muy amante del terror, por lo menos en lo que a películas se trata. Pero debo reconocer que tanto el terror como el suspenso, bien escritos, me encanta en los libros.

Hoy les traigo mi primera reseña, sobre un libro de este estilo.

De lectura rápida, cortito pero contundente, este relato entra en las profundidades de la educación y el entorno y en cómo este nos moldea a lo largo de la vida.

¿Se puede cambiar eso? ¿Estamos inmersos en el mundo y bebemos de él cuanto aprendemos o hay cosas inherentes a nosotros más allá de la educación que tengamos?

Un libro muy oscuro por momentos, pero que no deja de atrapar, que se deja leer y que se disfruta. Como ya dije no me gusta mucho el morbo, pero en este caso viene aparejado con grandes preguntas.

La ética y la moral son otros temas que están dentro de la trama, y que todo lector se hará preguntas relacionadas a estas cuestiones.

¿Hasta dónde puede llegar la ciencia? ¿Qué está bien y que mal?

Con un relato distanciado en el tiempo, tocamos temas que no dejan de ser actuales.

Esa distancia hace que el relato sea aún más interesante. El protagonista, no deja de ser la persona ideal para llevar acabo todo el libro con un tono de misterio y curiosidad al mismo tiempo.

Y un giro argumental sobre el final, digno de asombrar a cualquiera.

Un libro muy recomendable.

Tanto para charlar en familia (con adolescentes), como para pensar uno solo sobre muchas cuestiones que se desprenden de su lectura.

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